Me asomo a la ventana de mi corazón con sigilo,
muda y casi sin respirar
para que no sepa que estoy ahí.
Me mira, me guiña el ojo y sonríe,
ilusa de mí,
¡yo que creí que ya no sentía!
Camino por la cuerda floja noche y día,
sin abrigo para el frío
ni abanico que aplaque mi calor,
mi amor
Qué sería de nuestra vida
sin un corazón,
de risas apagadas, de miradas sin mirar
de besos sin besar
¡Qué sería de nuestra vida sin amar!
El odio resurge por momentos,
abofeteándome

Que bonito Lu, me llegó al corazón, es flipante cómo escribes lo haces con el corazón
ResponderEliminar