Traductor

jueves, 5 de septiembre de 2024

CARITA TRISTE

 Me deja sobre la cama, como de costumbre, recostada en la almohada, y veo su carita triste. Esos ojos verdes que a veces me miran con curiosidad, pero siempre, desde hace un tiempo, con una carita triste.

Todas las noches la escucho sollozar, y me abraza con tanta fuerza que me duele. Sus lágrimas bañan mi cabello. Me siento impotente, me encantaría poder rozar con mis dedos su mejilla, acariciarla y sumirme con ella en un largo y reconfortante abrazo.

Todavía recuerdo nuestros años de infancia, cuando salíamos al jardín y jugábamos horas y horas. Nos manchábamos con la hierba y después, corríamos al río y nos bañábamos. Ella reía, corría, me abrazaba, y para nada su carita era triste.

Los entresijos de la vida han ido cambiando a mi niña, dejándola sola en esta casona con sus pensamientos, sus escritos y sus amores. Buscando alcanzar lo inalcanzable, se ha perdido en el camino, deambulando como un fantasma por todas las habitaciones, con su carita triste. Tuvo tantas veces la felicidad en sus manos y no la supo valorar, siempre posando sus ojos verdes en un cielo de fantasías inalcanzables.

Yo, con los años, he perdido el brillo en mis mejillas, mis ropas han sido cosidas si he sufrido algún roto, y he creado un corazón. ¡Una muñeca con corazón, sí! Se me rompe el alma de ver a mi niña con su carita triste, y nada puedo hacer. ¡Qué triste ser muñeca, sentir y estar encerrada en un cuerpo de tela que mi niña estruja cuando llora! Qué triste ser muñeca y ver a mi niña romperse en llanto, sin poder hacer nada.

3 comentarios: