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jueves, 14 de marzo de 2024

YO SOY


 

          Sigo con los ojos cerrados. Para mí ahora, es un verdadero esfuerzo poderlos abrir. Estoy agotada, exhausta, intento pensar qué me ha llevado a esta situación, a no tener ni fuerza ni voluntad, simplemente deseo abrir los ojos.

            Hoy en mi trabajo la pauta principal ha sido el estrés. Recepción de llamadas constantes, anotación de incidencias, algún cliente que otro con su tono de voz un poco enfadado… y cero esfuerzo físico, pero he llegado a casa, me he recostado en la cama y cerrado los ojos.

            A este artículo lo he nombrado “Yo soy”, porque en esta enfermedad, como en muchas otras, cualquier esfuerzo físico o psíquico nos vuelve  como una muñeca de trapo, con nubarrones que se posan sobre nuestro cerebro y nos cuesta hasta pronunciar nuestro nombre en ciertos momentos.

            No voy a explicar cuáles son los síntomas de la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica, al menos en eso hemos avanzado un poco y estamos más informados. Sigue siendo un gran fantasma, que nos atemoriza y al que descubrimos algo nuevo cada día, pero también es verdad, que a más la conocemos menos la tememos, es nuestra compañera de viaje, nuestra pesada mochila.

            “Yo soy” nos empodera, nos levanta, nos remueve y nos da la fuerza de convertir la muñeca de trapo en una gran soldado. Y el pensamiento, cuando las tormentas se disipan de nuestra mente y el sol reluce, nos hace creer que vamos a volver a ser como éramos antes y no medimos nuestros esfuerzos. ¡Qué incredulidad! Todo abuso conlleva un castigo. Pero como buen ser humano que siempre tropieza con la misma piedra, nos plantamos en el compromiso constante de conseguir nuestro objetivo, comernos el mundo una y otra vez, mientras el universo nos va engullendo, hasta que al final, somos conscientes que el milagro no se va a producir, porque ya nada es igual, la Lou invencible se ha vuelto mortal, como os habrá pasado a vosotras. ¡No desesperéis!, todo ello lleva un proceso de rabia, incapacidad, dolor, pero poco a poco vislumbras la calma y tu nuevo “Yo soy”, paso a paso consigue  que  te sientas plena. Es otra manera de aceptar la vida y los retos.

            En mi nuevo “Yo soy” cierro los ojos voluntariamente y mi cerebro en su momento de lucidez o de plena locura, llena mi cuerpo de adrenalina, da saltos en paracaídas, sube al Everest y mira a la realidad, en la que me digo : - Mañana Lou fregarás la cocina-, !ja ja ja! Ya no me duele no realizarlo, disfruto el salto en mi imaginación y dejo la cocina que se limpie sola, ¡qué se le va a hacer!

            RECORDAD: “Yo soy” es algo más que un "body" cansado, una mente dispersa y una constante depresión de pensar en lo que era y ahora ni mi acerco remotamente. Por ello, aunque todo parezca negro y nos pese el alma, queridas amigas de batalla, guiñemos un ojo a la vida y demostrémonos lo que somos.

            “Yo soy una Lou con menos fuerza, extenuada, pero renazco en cada caída y aprendo de mis fracasos y frustraciones. Verdad es, y lo pueden corroborar mis compañeras de la asociación, que cada día amanezco con el toque de locura más pronunciado, ¡bendita locura!, aunque ahora ya no puedo asistir con la asiduidad con que lo hacía por temas de trabajo.

            Así que terminemos este artículo pensando que aún nos queda mucho por experimentar, probar y por supuesto, soñar. ¿Verdad? Me gustaría terminar este artículo con un !ánimo!, más es difícil y complicado, así que simplemente os comento, ¿lo intentamos?, y que sea lo que tenga que ser.

 

Mª Lourdes Valero Blasco

 

 


2 comentarios:

  1. Eres una Lou con un par de ovarios que ya quisieran otras para salir adelante cada día y no te digo de más de un hombre que con eso sería solo medio hombre. Tú siempre adelante María Lourdes que puedes con más de lo que crees

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