Sigo con los ojos cerrados. Para mí
ahora, es un verdadero esfuerzo poderlos abrir. Estoy agotada, exhausta,
intento pensar qué me ha llevado a esta situación, a no tener ni fuerza ni
voluntad, simplemente deseo abrir los ojos.
Hoy en mi trabajo la pauta principal ha sido el estrés. Recepción de llamadas constantes, anotación de incidencias, algún cliente que otro con su tono de voz un poco enfadado… y cero esfuerzo físico, pero he llegado a casa, me he recostado en la cama y cerrado los ojos.
A
este artículo lo he nombrado “Yo soy”, porque en esta enfermedad, como en
muchas otras, cualquier esfuerzo físico o psíquico nos vuelve como una muñeca de trapo, con nubarrones que
se posan sobre nuestro cerebro y nos cuesta hasta pronunciar nuestro nombre en
ciertos momentos.
No
voy a explicar cuáles son los síntomas de la fibromialgia y el síndrome de
fatiga crónica, al menos en eso hemos avanzado un poco y estamos más
informados. Sigue siendo un gran fantasma, que nos atemoriza y al que
descubrimos algo nuevo cada día, pero también es verdad, que a más la conocemos
menos la tememos, es nuestra compañera de viaje, nuestra pesada mochila.
“Yo
soy” nos empodera, nos levanta, nos remueve y nos da la fuerza de convertir la
muñeca de trapo en una gran soldado. Y el pensamiento, cuando las tormentas se
disipan de nuestra mente y el sol reluce, nos hace creer que vamos a volver a
ser como éramos antes y no medimos nuestros esfuerzos. ¡Qué incredulidad! Todo
abuso conlleva un castigo. Pero como buen ser humano que siempre tropieza con
la misma piedra, nos plantamos en el compromiso constante de conseguir nuestro
objetivo, comernos el mundo una y otra vez, mientras el universo nos va
engullendo, hasta que al final, somos conscientes que el milagro no se va a producir,
porque ya nada es igual, la Lou invencible se ha vuelto mortal, como os habrá
pasado a vosotras. ¡No desesperéis!, todo ello lleva un proceso de rabia,
incapacidad, dolor, pero poco a poco vislumbras la calma y tu nuevo “Yo soy”,
paso a paso consigue que te sientas plena. Es otra manera de aceptar
la vida y los retos.
En
mi nuevo “Yo soy” cierro los ojos voluntariamente y mi cerebro en su momento de
lucidez o de plena locura, llena mi cuerpo de adrenalina, da saltos en
paracaídas, sube al Everest y mira a la realidad, en la que me digo : - Mañana
Lou fregarás la cocina-, !ja ja ja! Ya no me duele no realizarlo, disfruto el
salto en mi imaginación y dejo la cocina que se limpie sola, ¡qué se le va a
hacer!
RECORDAD: “Yo soy” es algo más que un "body" cansado, una mente dispersa y una constante depresión de pensar en lo que era y ahora ni mi acerco remotamente. Por ello, aunque todo parezca negro y nos pese el alma, queridas amigas de batalla, guiñemos un ojo a la vida y demostrémonos lo que somos.
“Yo
soy una Lou con menos fuerza, extenuada, pero renazco en cada caída y aprendo
de mis fracasos y frustraciones. Verdad es, y lo pueden corroborar mis
compañeras de la asociación, que cada día amanezco con el toque de locura más
pronunciado, ¡bendita locura!, aunque ahora ya no puedo asistir con la asiduidad con que lo hacía por temas de trabajo.
Así
que terminemos este artículo pensando que aún nos queda mucho por experimentar,
probar y por supuesto, soñar. ¿Verdad? Me gustaría terminar este artículo con
un !ánimo!, más es difícil y complicado, así que simplemente os comento, ¿lo
intentamos?, y que sea lo que tenga que ser.
Mª Lourdes Valero Blasco

Muy bonito guapa 😘
ResponderEliminarEres una Lou con un par de ovarios que ya quisieran otras para salir adelante cada día y no te digo de más de un hombre que con eso sería solo medio hombre. Tú siempre adelante María Lourdes que puedes con más de lo que crees
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