una voz que susurra, un guía sin segundo,
un martillo que golpea, pum, pum.
Conciencia, faro en la noche más oscura,
reflexión de la vida, eterna aventura.
Espejo del ser, donde el alma se ve,
juzga y perdona, sana y alivia.
Morada del pensamiento, fuente del saber,
impulsa a crecer, a soñar y a creer.
A veces rebelde, otras dulces y serena,
siempre presente, aunque oculta en la escena.
Nos guía en el camino, nos alerta del mal,
nos enseña a amar, a perdonar y a callar,
y por mucho que le grite, la retamos a pecar.
¡Oh, conciencia, tesoro preciado!
¡Quién pudiera silenciar tu voz,
en un ser perdido, olvidado!

Brutalll!!!! Me encanta!! Que bonito escribes y cuanta verdad cielo 👏👏❤
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